MITO

Los alimentos enlatados pueden alterarse fácilmente.

REALIDAD

La probabilidad de alteración de un alimento enlatado es muy escasa y si llega a producirse, tiene lugar por lo general dentro de las primeras 72 horas después de su elaboración, lo que es fácilmente detectable, permitiendo a los empacadores realizar una adecuada selección y análisis de los productos que saldrán al mercado.